Hoy en Adictos al Rock, tendremos el placer de tener como invitado un gran productor y musico , Jorge Reboredo fundador de la banda The Snobs http://www.myspace.com/thesnobsband y ex guitarrista de bandas como Nuevo Catecismo Catolico, Why Not? etc, nos hablara de su larga trayectoria en el mundo de la musica, a si como de sus nuevo proyecto y demas....
Todo esto a las 21h en Adictos al Rock puedes seguirnos atraves de la 107.9 (baix llobregat nord bcn) o atraves de la web www.radioabrera.cat
http://youtu.be/dqss6v4_JQg
Jorge Reboredo The Snobs
-
- Mensajes: 478
- Registrado: Vie Jun 24, 2005 7:13 pm
Nuevo Catecismo Catolico - Los Años en Goo Records 2LP 16,00EUR
Haga Click para agrandar
PUNKS 16 - Nuevo Catecismo Catolico - 1993-1995. Los Años en Goo Records. 2LP Gatefold.
Fecha estimada de salida: principios de mayo. Pide tu copia ya un poquito más barata.
Espero sinceramente que te guste esta nueva edición del sello. Lleva mucho trabajo detrás y una fortuna invertida también. Ambos discos han sido cuidadosamente remasterizados para la ocasión y prensados como es debido. La carpeta doble viene con las fundas interiores impresas con la portada de cada disco, las letras de las canciones por primera vez y mogollón de fotos no publicadas hasta ahora.
A finales de los ochenta, el furioso Punk vasco (de estallido tardío respecto a Madrid o Barcelona, pero de impacto y repercusión mucho mayores), una vez pasada la reconversión RRV, había terminado en manos de grupos mayormente mediocres, cortados por un patrón de indigencia estética, autocomplacencia lírica y musical, desastrosos conciertos etílicos y, en definitiva, cutrez. En medio de este panorama, en 1987 irrumpe La Perrera.
La crítica especializada los amó desde el principio, el público tardó más en aceptarlos (demasiado rockeros para la punkarrada, definitivamente punks para los jevis, y un ruido infernal para el resto), pero poco a poco fueron congregando su propia parroquia.
La herencia de La Perrera era más americana que británica, y además de adaptar referencias punks que en aquel momento nadie usaba y pocos conocían (intenta listar cuántos grupos versioneaban el Sonic Reducer de los Dead Boys antes de que lo hiciesen ellos, y cuántos la han tocado después), también mostraban querencia por el Hard-Rock clásico, el Glam, y el Pre-Punk (Thin Lizzy, Rory Galagher, Alice Cooper, Dictators, Stooges). Eran, ante todo, fans de la música, ?presumían? de una cultura musical extensísima, y reivindicaban grupos menores con exquisitez de coleccionista. Su estética, de carácter vintage y mitómana, no era forzada, pero sí consciente. Sus letras, muy personales, odas alienadas de individualismo y autoafirmación, suponían una excitante novedad entre el analfabetismo en inglés y los sobados clichés carentes ya de convicción. Y, por supuesto, su demoledora puesta en escena, sin apenas pausas entre temas, marcaba un antes y un después en todo aquel que asistiese a uno de sus conciertos. Todos estos aspectos se fueron acentuando, expandiendo y/o refinando cuando, una vez desaparecida La Perrera, los hermanos Arturo y Gonzalo Ibáñez fundaron junto a Julen Atorrasagasti y Jorge Reboredo (ambos ex-Barrakos) y Arturo Zumalabe (ex-Hondakin), Nuevo Catecismo Católico. Y son, desde entonces, elementos inherentes en todos los grupos Punk/Rock?n?Roll underground.
Sería exagerado atribuir únicamente a NCC la paternidad de una escena que consume sin prejuicios distintos estilos de música Punk, Hard-Rock o Heavy Metal, y que se interesa por investigar la historia del Rock?n?Roll. Grupos australianos, americanos, y más tarde escandinavos, ahondaron en ese enfoque, y gozaron, lógicamente, de mayor predicamento. Pero NCC estaban y hacían eso antes, y fueron ?Nuevo Catecismo Católico? y ?En Llamas?, y sobre todo, los directos de una banda que en veinte años de trayectoria no ha dado UN SÓLO CONCIERTO MALO, los principales responsables de la existencia de demasiados grupos como para enumerarlos, y de la transformación de toda la escena rockera underground española.
El implacable paso del tiempo (esa gran obsesión del principal letrista del grupo, Gonzalo), no se ha atrevido a tocar los dos primeros elepés de Nuevo Catecismo Católico, colocándolos en el lugar que merecen: el de los Clásicos. Son dos excelentes, excepcionales, extraordinarios, discos de Punk-Rock. En cualquier contexto (vasco, español, mundial). Quienes perdimos el juicio cuando fueron publicados, seguimos sintiendo esa detonación en el estómago que se expande en carne de gallina y pelos de punta, al escucharlos hoy. Habrá otras maneras de quitarse veinte años de encima (al menos durante lo que dura una canción), pero no serán tan divertidas.
-Daniel F. Marco.
Haga Click para agrandar
PUNKS 16 - Nuevo Catecismo Catolico - 1993-1995. Los Años en Goo Records. 2LP Gatefold.
Fecha estimada de salida: principios de mayo. Pide tu copia ya un poquito más barata.
Espero sinceramente que te guste esta nueva edición del sello. Lleva mucho trabajo detrás y una fortuna invertida también. Ambos discos han sido cuidadosamente remasterizados para la ocasión y prensados como es debido. La carpeta doble viene con las fundas interiores impresas con la portada de cada disco, las letras de las canciones por primera vez y mogollón de fotos no publicadas hasta ahora.
A finales de los ochenta, el furioso Punk vasco (de estallido tardío respecto a Madrid o Barcelona, pero de impacto y repercusión mucho mayores), una vez pasada la reconversión RRV, había terminado en manos de grupos mayormente mediocres, cortados por un patrón de indigencia estética, autocomplacencia lírica y musical, desastrosos conciertos etílicos y, en definitiva, cutrez. En medio de este panorama, en 1987 irrumpe La Perrera.
La crítica especializada los amó desde el principio, el público tardó más en aceptarlos (demasiado rockeros para la punkarrada, definitivamente punks para los jevis, y un ruido infernal para el resto), pero poco a poco fueron congregando su propia parroquia.
La herencia de La Perrera era más americana que británica, y además de adaptar referencias punks que en aquel momento nadie usaba y pocos conocían (intenta listar cuántos grupos versioneaban el Sonic Reducer de los Dead Boys antes de que lo hiciesen ellos, y cuántos la han tocado después), también mostraban querencia por el Hard-Rock clásico, el Glam, y el Pre-Punk (Thin Lizzy, Rory Galagher, Alice Cooper, Dictators, Stooges). Eran, ante todo, fans de la música, ?presumían? de una cultura musical extensísima, y reivindicaban grupos menores con exquisitez de coleccionista. Su estética, de carácter vintage y mitómana, no era forzada, pero sí consciente. Sus letras, muy personales, odas alienadas de individualismo y autoafirmación, suponían una excitante novedad entre el analfabetismo en inglés y los sobados clichés carentes ya de convicción. Y, por supuesto, su demoledora puesta en escena, sin apenas pausas entre temas, marcaba un antes y un después en todo aquel que asistiese a uno de sus conciertos. Todos estos aspectos se fueron acentuando, expandiendo y/o refinando cuando, una vez desaparecida La Perrera, los hermanos Arturo y Gonzalo Ibáñez fundaron junto a Julen Atorrasagasti y Jorge Reboredo (ambos ex-Barrakos) y Arturo Zumalabe (ex-Hondakin), Nuevo Catecismo Católico. Y son, desde entonces, elementos inherentes en todos los grupos Punk/Rock?n?Roll underground.
Sería exagerado atribuir únicamente a NCC la paternidad de una escena que consume sin prejuicios distintos estilos de música Punk, Hard-Rock o Heavy Metal, y que se interesa por investigar la historia del Rock?n?Roll. Grupos australianos, americanos, y más tarde escandinavos, ahondaron en ese enfoque, y gozaron, lógicamente, de mayor predicamento. Pero NCC estaban y hacían eso antes, y fueron ?Nuevo Catecismo Católico? y ?En Llamas?, y sobre todo, los directos de una banda que en veinte años de trayectoria no ha dado UN SÓLO CONCIERTO MALO, los principales responsables de la existencia de demasiados grupos como para enumerarlos, y de la transformación de toda la escena rockera underground española.
El implacable paso del tiempo (esa gran obsesión del principal letrista del grupo, Gonzalo), no se ha atrevido a tocar los dos primeros elepés de Nuevo Catecismo Católico, colocándolos en el lugar que merecen: el de los Clásicos. Son dos excelentes, excepcionales, extraordinarios, discos de Punk-Rock. En cualquier contexto (vasco, español, mundial). Quienes perdimos el juicio cuando fueron publicados, seguimos sintiendo esa detonación en el estómago que se expande en carne de gallina y pelos de punta, al escucharlos hoy. Habrá otras maneras de quitarse veinte años de encima (al menos durante lo que dura una canción), pero no serán tan divertidas.
-Daniel F. Marco.
-
- Mensajes: 478
- Registrado: Vie Jun 24, 2005 7:13 pm
NCC grandes ,grandes grandes ,de lo mejor que hay en el panorama ,punk,oi!,R&R ,HC ,del planetacalzador escribió:Nuevo Catecismo Catolico - Los Años en Goo Records 2LP 16,00EUR
Haga Click para agrandar
PUNKS 16 - Nuevo Catecismo Catolico - 1993-1995. Los Años en Goo Records. 2LP Gatefold.
Fecha estimada de salida: principios de mayo. Pide tu copia ya un poquito más barata.
Espero sinceramente que te guste esta nueva edición del sello. Lleva mucho trabajo detrás y una fortuna invertida también. Ambos discos han sido cuidadosamente remasterizados para la ocasión y prensados como es debido. La carpeta doble viene con las fundas interiores impresas con la portada de cada disco, las letras de las canciones por primera vez y mogollón de fotos no publicadas hasta ahora.
A finales de los ochenta, el furioso Punk vasco (de estallido tardío respecto a Madrid o Barcelona, pero de impacto y repercusión mucho mayores), una vez pasada la reconversión RRV, había terminado en manos de grupos mayormente mediocres, cortados por un patrón de indigencia estética, autocomplacencia lírica y musical, desastrosos conciertos etílicos y, en definitiva, cutrez. En medio de este panorama, en 1987 irrumpe La Perrera.
La crítica especializada los amó desde el principio, el público tardó más en aceptarlos (demasiado rockeros para la punkarrada, definitivamente punks para los jevis, y un ruido infernal para el resto), pero poco a poco fueron congregando su propia parroquia.
La herencia de La Perrera era más americana que británica, y además de adaptar referencias punks que en aquel momento nadie usaba y pocos conocían (intenta listar cuántos grupos versioneaban el Sonic Reducer de los Dead Boys antes de que lo hiciesen ellos, y cuántos la han tocado después), también mostraban querencia por el Hard-Rock clásico, el Glam, y el Pre-Punk (Thin Lizzy, Rory Galagher, Alice Cooper, Dictators, Stooges). Eran, ante todo, fans de la música, ?presumían? de una cultura musical extensísima, y reivindicaban grupos menores con exquisitez de coleccionista. Su estética, de carácter vintage y mitómana, no era forzada, pero sí consciente. Sus letras, muy personales, odas alienadas de individualismo y autoafirmación, suponían una excitante novedad entre el analfabetismo en inglés y los sobados clichés carentes ya de convicción. Y, por supuesto, su demoledora puesta en escena, sin apenas pausas entre temas, marcaba un antes y un después en todo aquel que asistiese a uno de sus conciertos. Todos estos aspectos se fueron acentuando, expandiendo y/o refinando cuando, una vez desaparecida La Perrera, los hermanos Arturo y Gonzalo Ibáñez fundaron junto a Julen Atorrasagasti y Jorge Reboredo (ambos ex-Barrakos) y Arturo Zumalabe (ex-Hondakin), Nuevo Catecismo Católico. Y son, desde entonces, elementos inherentes en todos los grupos Punk/Rock?n?Roll underground.
Sería exagerado atribuir únicamente a NCC la paternidad de una escena que consume sin prejuicios distintos estilos de música Punk, Hard-Rock o Heavy Metal, y que se interesa por investigar la historia del Rock?n?Roll. Grupos australianos, americanos, y más tarde escandinavos, ahondaron en ese enfoque, y gozaron, lógicamente, de mayor predicamento. Pero NCC estaban y hacían eso antes, y fueron ?Nuevo Catecismo Católico? y ?En Llamas?, y sobre todo, los directos de una banda que en veinte años de trayectoria no ha dado UN SÓLO CONCIERTO MALO, los principales responsables de la existencia de demasiados grupos como para enumerarlos, y de la transformación de toda la escena rockera underground española.
El implacable paso del tiempo (esa gran obsesión del principal letrista del grupo, Gonzalo), no se ha atrevido a tocar los dos primeros elepés de Nuevo Catecismo Católico, colocándolos en el lugar que merecen: el de los Clásicos. Son dos excelentes, excepcionales, extraordinarios, discos de Punk-Rock. En cualquier contexto (vasco, español, mundial). Quienes perdimos el juicio cuando fueron publicados, seguimos sintiendo esa detonación en el estómago que se expande en carne de gallina y pelos de punta, al escucharlos hoy. Habrá otras maneras de quitarse veinte años de encima (al menos durante lo que dura una canción), pero no serán tan divertidas.
-Daniel F. Marco.


¿Quién está conectado?
Usuarios navegando por este Foro: No hay usuarios registrados visitando el Foro y 3 invitados