TEXTO Y FOTO:/JUAN JESÚS GARCÍA / GRANADA
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EL cuarteto de Muriendas tiene el mérito de haber cambiado los conceptos del rock en directo en este país. En tiempos en los que había grupos capaces de llenar plazas de toros, ellos optaron por un trabajo de base tan humilde como insistente. Del Tonos recorrieron a pie el país entero actuando en sitios donde jamás había llegado una guitarra eléctrica y donde seguramente no lo haya vuelto a hacer. Pueblos de menos de 1.000 habitantes que hacían bueno el dicho taurino de que «no hay plaza pequeña si hay ganas de torear». Probablemente no haya un grupo en España con tantos conciertos entre pecho y espalda. Y nota.
Antes que ellos se presentaron en la sala El Tren, que registró media entrada, los vigueses de Sugar Mountain, una banda de rock sureño que fue todo un descubrimiento al romper el estereotipo de que un telonero es un grupo de relleno para 'hacer barra'. Quédense con el nombre: Sugar Mountain. La prueba de que donde van repetirán, es que se inflaron de vender discos al final de su concierto.
Grupo libertario
Los cántabros siempre han sido un grupo libertario hasta el conflicto. Ni siquiera una sentencia judicial pudo con ellos, así que no tienen deudas con nadie. Quizás esa autonomía cabezona impidió que fuesen un grupo de mayorías en su momento, como también condiciona sus conciertos, desde su postura arisca en escena a su temario, que abandona el programa de la época 'enferma' por más que la parroquia no pare de solicitarla. Ellos están para tocar, no para 'complacer peticiones'. Y ahí son intratables.
El tiempo parece haber limado un poco el oxido de sus guitarras, en ocasiones herrumbrosas y 'garajeras'. A cambio, tenemos delante a una potente formación enraizada en el blues pero haciendo gala de un gran estilismo y con extensiones hasta en el country rock.
Material nuevo como 'Gasolina' (no, por favor, no confundir con el reggaetón) 'Feliz' o 'Noroeste' representan bien a esos nuevos Del Tonos, más finos que borrascosos, que no miran más atrás de 'A comer a casa' o 'Listo' y salpican su tiempo con versiones. Hasta que cuando se encarrilan por el rocoso boggie, casi al final, alcanzan la pegada ventral de antaño.
Dignidad
Perfectos de ajuste, compenetración exacta, y siempre reivindicando que el r&blues se pude hacer también en castellano con toda la dignidad del mundo. Un gran grupo, sí señor.
http://servicios.ideal.es/granada/pg050 ... C-061.html




